22 de Agosto 2004

Video de Chupada

Acá está el video de una chupada que me envió una pareja lectora de mi weblog

Download file

Escrito por Porteño a las 7:41 AM | Comentarios (1)

20 de Agosto 2004

Susana, la mejor amiga de mi hija.

Este es un relato enviado por uno de mis lectores

Solo con recordar como empezó esta historia, tengo unas erecciones salvajes....... Tengo 38 años, me case con 17 y con mi novia embarazada. Nada mas nacer mi hija, mi mujer, un buen día nos dejó y solo en una carta puesta encima de la cunita de mi hija, me explicaba que esto no era para ella, que se marchaba con otro hombre y que no me molestase en buscarla. Desde entonces y hasta ahora, solo me había dedicado a sacar adelante a mi hija, mis negocios y de vez en cuando, visitaba algún que otro burdel ó club de carretera para descargar un poco la tensión. Puedo decir sin exagerar, que después de 20 años que tiene hoy mi hija, las folladas que he realizado, se pueden contar con los dedos de las manos. Aclarado esto, paso a contaros lo que me sucedió este verano.

Este año al comienzo de la primavera, mi hija y yo, nos mudamos a un chalet, fuera del casco urbano de la ciudad donde vivimos. Elisa, que así se llama mi hija, se ha sacado ya el carné de conducir y le he comprado un coche, para que pueda moverse a su entera libertad. Y yo como mis negocios, pueden prescindir de mi presencia por tiempos bastantes prolongados, elegimos este chalet para disfrutar de nuestro gran tiempo libre dentro de nuestra vivienda. Este chalet, dispone de amplio jardín, piscina climatizada interior y piscina exterior para el verano, además de gimnasio y un montón de habitaciones y salones incluyendo una amplia bodega ó merendero amueblado en estilo medieval.

Mi hija, para presumir y disfrutar de todo esto, una vez llegadas las vacaciones en la universidad, se trae a sus amigas a pasar el día al chalet y organiza comidas, meriendas y cenas con chicos y chicas de su edad. Yo, disfruto viendo a mi hija feliz, y porqué no decirlo, las amigas de mi hija están todas buenísimas. Ver a tanta chica joven, en bikini, incluso en topless en el borde de mi piscina y bronceando sus cuerpos casi desnudos tumbadas en mi jardín, hacen de mi un hombre que de nuevo ve la vida tal cual y que me fije otra vez en las mujeres aunque estas sean tan jóvenes, pues sus edades oscilan entre 20 a 22 añitos.....

Esto ocurría casi a diario y yo desde la terraza de la biblioteca, contemplaba como se bañaban y jugaban estos chicas y chicos y pensaba como se lo pasaban los chavales de hoy en día, con semejantes chavalas y con los juegos y roces que se dan.

En el último fin de semana de julio, decidieron marchar a pasar el fin de semana a Marbella a un apartamento que tienen los padres de una de las chicas. Estuvieron bañándose la mañana del viernes en el chalet y mi hija subió a despedirse de mí y por supuesto a por dinero. No habían pasado más de 30 minutos cuando llamaron a la puerta abriendo la doncella. Entró Susana, una de las mas intimas amigas de mi hija. Además de la más íntima, era la más simpática, la mas divertida y la mas sincera, todo ello según mi hija, pero yo debo añadir a todo esto, que sin duda era la más guapa y la más mujer. Al verla entrar, deje mi libro y baje hasta el jardín para preguntar el motivo del regreso y ella sola. Había regresado después de discutir y de negarse a ir con el grupo a pasar el fin de semana, a buscar todo el contenido de su bolso, que por una gracia de uno de los chicos, había esparcido sin que ella se percatara, por mi jardín, vestuario y merendero (lo utilizaban como almacén de sus cosas mientras duraba la estancia en el chalet). Se había enfadado con el grupo y estaba decidida a no participar con ellos del fin de semana. Le ayudé a buscar sus cosas y mientras buscábamos me percaté que por debajo de su camiseta, no llevaba sujetador ni la parte de arriba del bikini y se marcaban perfectamente la forma y sobre todo los pezones de sus espléndidos pechos. Pero también me fije, pues no pude apartar la mirada cuando se reclino a recoger el cepillo de pelo y un pañuelo de debajo de una de las hamacas, que la tanga que llevaba puesta solo podía cubrir parte de su sexo, pues la pequeña minifalda que llevaba, dejaba ver perfectamente sus redondas nalgas a nada que se agachaba a recoger algo. Que decir, que la chiquilla, me puso más caliente que la caldera de vapor de un barco..... Yo mismo encontré su sujetador detrás del acolchado de la hamaca, su barra de labios, su cartera, unas fotografías en topless y la diminuta braga de su bikini, y Susana, poquito a poco fue encontrando el resto. Al entregarle sus cosas y sobre todo su sujetador (muy bonito de color y formas) ella me notó azorado y un poco cortado y todavía más cuando me preguntó si me gustaba su ropa interior recogiendo de mi mano el sujetador y enseñándome en la suya la braguita.. Le contesté que si, que eran muy bonitas y solo acerté a preguntarle, si se las había comprado ella misma, felicitándole por la elección.

Como se había hecho tarde, la invité a comer conmigo y a pasar la tarde en el chalet, y ella acepto de buen grado pues ya no la esperaban sus padres hasta el lunes. Hablamos, charlamos de muchas cosas, me pregunto por la madre de Elisa y le conté la historia. Creo que la conmoví tanto con mi historia que incluso se le pusieron los ojos llorosos por el relato. Me preguntó por qué no había rehecho mi vida con otra mujer, a lo que le contesté que no había aparecido ninguna lo suficiente atractiva e inteligente como para llamar mi atención. Y cuando me toco el turno, pues empecé a preguntarle a Susana casi las mismas preguntas que ella me había formulado, como que una chica tan guapa y divertida como ella, no tenía noviete todavía, y me contestó que a ella, todos estos niñatos no la llenaban y que le gustaban mucho más las personas algo más maduras como yo.

Terminamos de comer, salimos al jardín a tomar el sol y con toda naturalidad se quito la camiseta a un palmo de mis narices que casi rozan sus tetas, y se bajó la falda, dejando ver la pequeña tanga que llevaba puesta que como había imaginado anteriormente, solo le tapaba su bien depilado y dispuesto sexo. Yo disimulando, miraba para todos los sitios posibles sin poder dejar de fijarme en todo lo que esta explosiva mujer, me ofrecía a la vista y ella muy pícaramente se daba cuenta de mi azoramiento y lo provocaba de manera más llamativa con expresiones tales como”Tu habrás vistos a muchas mujeres desnudas ¿no?” Y otras frases por el estilo que tuve que contestar negativamente tal y como he contado al inicio de este relato. La conversación y la tarde se fue animando. Me levanté y fui a la casa a comprobar que la chica del servicio, ya se había marchado y que no volvería hasta la noche, pues no me apetecía que me viera tontear cono un quinceañero. Para cuando volví junto a Susana, ella estaba dentro de la piscina y me invito a bañarme con ella. Me introduje en la piscina y estuvimos un ratito nadando los dos a la par. Ella después empezó a salpicarme con el agua y se abalanzó hacia mí apoyando sus preciosos pechos en mi espalda e intentando hacerme una aguadilla cosa que consiguió hacerme por tres veces y a lo que yo también respondí pasándole el brazo por su pecho e introduciéndole la cabeza bajo el agua.

Al rato me preguntó, si alguna vez había nadado desnudo en la piscina a lo que tuve que contestar negativamente y acto seguido se quitó la mini tanga que llevaba y me la pasó restregándomela por los ojos e invitándome a hacer yo lo mismo. Como contesté que no me parecía bien y que yo era bastante mayor para esos jueguecitos se introdujo debajo del agua y vino hacia mí, bajándome de golpe el bañador. De nada sirvieron mis excusas pues ella no permitió que de nuevo me subiera el bañador y al final accedí con mucha vergüenza a sus pretensiones. Volvimos a nadar juntitos pero esta vez totalmente desnudos y por mas que intentaba disimular y pensar en otra cosa, mi erección iba en aumento y ya era perfectamente notable cuando Susana me lo indicó claramente. Se acercó a mí, se quedó mirándome a los ojos dulcemente. Me paso uno de sus largos dedos por la comisura de los labios se me abrazó a mí juntándose a mi pecho como lapa, notando sus pechos en mis pechos sus labios en mi cuello y su coño pegado a mi rabo que seguía creciendo más y mejor a cada segundo que pasaba. Yo, solo articule ciertas palabras, y le pude decir “Susana, eres amiga de mi hija, de su misma edad, esto no creo que esté bien y lo tenemos que dejar” y a lo que me contestó: Mira Richard, somos nosotros solo tu y yo, quien tenemos que decir si esto está mal ó bien. Eres un hombre joven, atractivo y totalmente libre, y yo también soy libre de acostarme con quien yo quiera. No me acuesto con los niñatos de mi grupo pues me gustan más maduros como tu, además, llevo soñando contigo y con esta situación desde que empezamos a venir a tu chalet. Así que por favor vive el momento y dejémoslo llevar.

Le tape sus labios con los míos. La bese tan fuerte que la deje sin respiración y la abracé apretándola hacia mí. Nos acercamos hacia las escalerillas y salimos de la piscina. Nos acercamos donde estaban las toallas al sol y nos tumbamos en ellas. Con una de ellas, le empecé a secar la espalda y sus hermosos cabellos rubios y rizados y al mismo tiempo que le bajaba la toalla hacia su hermoso culo, fui besándole la espalda y sus hombros. Dándole la vuelta, me enganche a sus tetas como un bebe y empecé a succionarle uno y otro pezón, pasándole la lengua por los duros y sonrosaditos pezones y por las aureolas y con una mano, baje hasta su coñito, empezando a separar sus labios vaginales y localizándole en clítoris, comencé a masajearlo y a excitarlo, al mismo tiempo que de vez en cuando continuaba bajando la mano y penetraba aquella cálida vagina con uno de mis dedos. Susana se empezaba a mover y gemir, mostrándome su agradecimiento por las caricias que le propinaban un enorme placer. Continué besándole los pechos, su vientre, su ombligo y por fin llegue a su chocho, sorbiendo y dando pequeños lengüetazos a sus labios y clítoris. Ella por su parte me estaba propinando una salvaje paja, que estaba consiguiendo agrandarme el rabo por la excitación, hasta medidas que jamás hubiera imaginado, me acariciaba los huevos hasta que cambiando de postura, tuvo a su antojo todo mi rabo para su boca y yo todo su chocho. Se corrió por primera vez de esta guisa y continué chupando este sexo húmedo que entre mi saliva y sus flujos, invitaba a continuar toda la vida........ Le aparte la boca de mi polla, y dándole la mano, la ayudé a levantarse, dirigiéndonos a mi dormitorio. En todo el trayecto dejamos de besarnos y de magrearnos y una vez allí, la tumbe en mi cama, abrí el cajón de la mesilla y saqué un condón pasándoselo a Susana para que me lo pusiera, a lo que me contestó con una risa que ella tomaba pastillas antibabys para regular su menstruación y mejor follar sin condón, pues estaba claro que no podía existir riesgo alguno de enfermedad sexual. Y dicho esto abriendo ella todo lo que pudo sus piernas y por mi parte con mucha suavidad, pues no era virgen pero tampoco follaba desde hacia tiempo y tampoco lo había hecho muchas veces, fui introduciéndole en su coño mi cola poco a poco hasta que la tuvo toda dentro y empezamos a movernos acompasadamente en un ritmo suave al principio y algo más rápido llegamos a corrernos los dos a la vez, llenándole su vagina de semen y saliendo por entre la polla y sus labios a cada movimiento gran cantidad de líquido pues sin duda, fue para mí como entrar en el paraíso, teniendo la corrida más salvaje que haya tenido en toda mi vida. Permanecí encima de ella y con la polla dentro bastante rato. Note como su vulva, se estremecía y se convulsionaba con pequeñas contracciones y acercándole su cabeza hacia mi pecho, permanecimos así, un buen rato. Nos incorporamos riéndonos y comentando los momentos anteriores y fuimos a ducharnos. Si en la cama, momentos antes habíamos follado como locos y había alcanzado una eyaculación tan salvaje que creí haber vaciado para siempre los testículos, lo que me pasó en la ducha, supero con creces lo anterior. Nos besamos, nos enjabonamos y estuvimos jugando con nuestros sexos, hasta que no pudiendo más, le introduje de nuevo el pene en su chocho y de piñé , allí dentro de la ducha, con el agua cayendo sobre nuestras cabezas, besándonos sin parar y metiendole la lengua hasta la campanilla y la polla hasta el final de su vagina, nos volvimos a correr salvajemente y al unísono.

Así estuvimos toda la noche de ese día, follando todo lo que pudimos y haciéndolo, de todas las maneras y por todos los sitios inimaginables. Le perfore su bonito culo, su chocho, su boca, me corrí dentro de su boca con una experiencia totalmente nueva tanto para mí, como para ella pues era la primera vez que yo eyaculaba dentro de una boca y para Susana era hoy la primera vez que se metía una polla a la boca, tragándose el semen. Hasta quedar totalmente extenuados y durmiéndonos al amanecer.

Al día siguiente, nos levantamos y nos duchamos, bajamos a desayunar y le enseñé algunas estancias del chalet que todavía no había visto, entre ellas el garaje. Allí vio mi moto (una vieja Sanglas 400 muy bien cuidada) y me rogó que le diera una vuelta por la ciudad, a lo cual no pude negarme, pidiéndolo con esa carita angelical que puso y después del beso que me plantó en los labios. No me quedó más remedio que acceder y nos fuimos a dar una vuelta en la moto y a comer a un restaurante a las afueras de la ciudad. Nos lo pasamos genial y mientras conducía la moto, sentía como ella se me apretaba a mí, clavándome sus duros pezones en mi espalda y de vez en cuando, me magreaba el paquete, comprobando el estado de ánimo mío que como ya dije más arriba, continuaba mas caliente que la caldera de un barco. Me consideraba un tipo afortunado, pues con mi edad, estar tirándome y de manera tan natural a una mujer de 21 años, con un cuerpazo de quitar el hipo, era algo sencillamente inolvidable e inigualable.

Ya por la tarde y de nuevo en el chalet, nos desnudamos para darnos un baño en la piscina y otra vez completamente desnudos, nadamos hasta que no pudimos aguantar más y nos subimos de nuevo al dormitorio a follar. Bajamos a cenar y esa misma noche como hacia una temperatura excesiva después de cenar y en cuanto se fue la chica del servicio, de nuevo la tomé y desnude al borde de la piscina. Empezamos a jugar y a recorrer todo nuestro cuerpo con la lengua haciendo pequeñas paraditas para entretenernos en sus pezones y pechos, en mi capullo y testículos y así hasta que desbordados de nuevo pos la calentura, empezamos a tomar diferentes posturas que sabíamos, habíamos visto en películas ó solamente imaginábamos.

Al día siguiente, nos levantamos bastante pronto, nos fuimos a un sex-shop, compramos juguetes eróticos, le compre, lencería muy picante y alquilamos películas porno de jovencitas y maduritos y otras. Pasamos por un establecimiento de comida preparada, compramos la comida y unas botellas de champán y como no había chica de servicio por ser festivo, nos montamos una pequeña orgía particular en el jardín del chalet. Sacamos el televisor, preparamos la comida y bebida, y completamente desnudos, primero nos dimos un baño, salimos y comimos y desde ese momento y gracias al champán, a las "pelis" pornos y a los juguetitos que compramos, pasamos la tarde y parte de la noche, follando sin parar. Todavía tuvimos fuerzas, para subir hasta el dormitorio y terminar la sesión con un polvo tranquilo que duró un montón pues ya no quedaba ni gota de semen en mis huevos para poder continuar y correrme de nuevo. Acabamos rotos, extenuados, pero felices y en una nube de gloria.

Nos quedamos dormidos de nuevo casi al amanecer y nos despertamos bastante tarde. Mi hija nada más llegar y ver en el jardín tal revuelo y todos los juquetitos por el suelo, supuso que había montado alguna fiesta con alguna mujer y subió al dormitorio llamando a la puerta. Sin darme tiempo reaccionar penetró en el dormitorio y dándome y acercándose a darme un beso en la mejilla, se dio cuenta que la que dormía a mi lado, era su intima amiga. No reprochándome nada y por el contrario alegrándose por nosotros, le movió a Susana la cabeza y una vez despierta y tapándose como con rubor, mi hija le dio un beso en la mejilla y le soltó unos “buenos días mama” que nos hizo reír a los tres un montón. Nos hizo todo tipo de preguntas, algunas de ellas intimas, y nos pregunto por nuestros planes en adelante. Nos miramos, nos cogimos de la mano y nos dimos un si quiero con un gran beso en los labios. Susana se trasladó a vivir con nosotros al chalet y ahora duermo lo que puedo pues pasamos las noches follando como nunca había imaginado hacerlo

Escrito por Porteño a las 11:10 PM | Comentarios (13)

Ella me pajea

Ella dice ser fiel.
Es mi amiga y me calienta desde hace rato.
Está casada y siempre insisto en poder cogermela.
Nunca me deja.
Sin embargo, me deja besarla.
Me deja manosearla y me pone al palo mal.
Pero no quiere qeu la penetre.
Lo máximo que hacemos es masturbarnos mutuamente.
Parece qeu ella goza con eso.

Es raro.
¿Uds qeu opinan?

Escrito por Porteño a las 4:56 AM | Comentarios (0)

14 de Agosto 2004

Maria

maria.jpg
Me divertí mucho con María.
Hace mucho que no nos veíamos.
Nos encontramos y tomamos un café.
Que su vida era divertida. Que su novio era fenómeno. Que el trabajo más o menos.
Y que pensaba irse a vivir a España.
Pensé que sería otra abogada trabajando como camarera en Ibiza.
Incluso se lo dije, y me sorprendió que en vez de enojarse, se alegrara con mis dichos.
Fue raro.
Me aburrí de sus ideas emigratorias y la invité al telo.
Se hizo la ofendida, y le ofrecí llevarla a su casa.
No espere mucho para detener el auto y besarla.
Lo hice y sin preguntarle arranqué el auto y a los 15 minutos estabamos en su casa, besandonos en el ascensor.
Fue una linda tarde.
Lo disfruté mucho. Espero que ella también.
Esta foto es nuestro último recuerdo antes de su partida a Europa.

Si querés contactarme escribime a ilecto@yahoo.com


Escrito por Porteño a las 7:18 PM | Comentarios (1)